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lunes, 30 de enero de 2012

Delirios de una chica bipolar II

Un calor terrible te rodea. Las dos de la tarde ya. ¡Puf, ya era hora de salir! Hoy no ha sido un día de los más largos, pero las horas de clase han pasado lentamente. A pesar de eso, te sientes especialmente bien. Este fin de semana ha sido horrible, ni siquiera has salido. Todo el rato intentando concentrarte. Esta tarde tienes que estudiar, pero eso no importa ahora. Estás genial. Y por si fuera poco le has visto en el recreo... ¡Qué guapo es! Esos ojos azules, esa sonrisa... Bueno, bueno, bueno el caso es que te encuentras perfecta. Hoy es uno de esos días, en los que estás como... anestesiada. Sin saber por qué, sonríes todo el rato.
El pelo lo llevas a la perfección, el fleco recto y la raya a un lado. Un pelo suelto, liso y brillante. Como a ti te gusta. Una camisa y unos pantalones beige, con un collar colorido y una chaqueta vaquera. Hoy no tienes ningún examen ni ningún trabajo que entregar, eso también ayuda. 
Radiante, ojalá todos te vean con los mismos ojos. Ojalá se den cuenta todos. Ojalá se den cuenta de que hoy vengo con ganas, de que hoy he dormido bien, de que hoy... de que hoy soy yo!
Y llegas a casa, y te suena el móvil. Bah, otro mensaje... Un momento, esa música... ¡ES ÉL! Sin duda, ese: "Conectate fea (L)" hace que sea único.
Enciendes el ordenador a toda prisa, te cambias de ropa, te cepillas el pelo, pues lo tienes ligeramente descolocado. Buscas el MSN, introduces tus datos... Iniciando sesión, cargando.... ¡Por fin! Y allí está. ¿Le hablo yo primero? ¿Espero? Una lucecita naranja se ilumina en tu pantalla. "¿Qué pasó mi amor?" 
Pinchas el botón de la cámara. Esperas a que acepte, y le ves. Tan guapo como siempre. Lo que empiezan siendo minutos se convierten poco a poco en horas, y es que sin darte cuenta, te has pasado toda la tarde mirando su sonrisa y sus ojos.  Pero claro, ya son las nueve de la noche... ¡¡Y mañana tienes examen!! Vaya mierda. Vuelta a empezar. Acostarse tarde, sin ganas de nada mañana, malas notas, problemas con tus padres... ¿Es que esto nunca va a parar? 
Solo que esta vez hay una diferencia, él aún tiene la cámara puesta y te observa mientras estudias. Se queda haciéndote compañía y te dice cosas tipo "Vamos churri, estudia."
Y esa es la diferencia con el resto de los otros días, porque las penas con rumba, son menos penas morena.



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